La metamorfosis - Franz Kafka

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La metamorfosis, de Franz Kafka
Ediciones B
9788490702376
136 páginas
Resumen que nos da el libro: «Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa despertó convertido en un monstruoso insecto.» ¿Puede haber algo peor? Así comienza la célebre novela de Franz Kafka y a esa primera frase, que despierta los primeros temores del lector, le sigue un mundo de pesadilla, universo «kafkiano» por excelencia, donde lo siniestro irrumpe sin previo aviso en lo cotidiano y todo se vuelve incierto y opresivo.
Tengo la certeza de que existe un cierto tipo de libro que se disfruta mil veces más comentándolo que leyéndolo (y no, no hablo de esas novelas tan malas sobre las que tanto nos gusta despotricar); estoy segura de que, en más de una ocasión, os habéis topado con alguna de esas obras sencillas en apariencia, con un argumento simple y un lenguaje asequible que no parecen presentar dificultad alguna para el lector pero que, sin embargo, obligan al mismo a mantener los ojos bien abiertos, fijándose en cada pequeño detalle para desvelar el significado que tan celosamente guarda. La metamorfosis, de Franz Kafka, es un claro ejemplo de ello, y es que, la idea que nos lanza el escritor checo, no podría ser más sencilla: un fatídico día, Gregorio Samsa se despierta convertido en un aterrador insecto. La metamorfosis se limita a contarnos como es a partir de entonces el día a día con su familia, y la forma que tiene ésta de lidiar (¿o de evadir?) con el conflicto, del cual no se da explicación alguna durante toda la obra. Y es que, a partir de esta simple premisa, es el lector el que deberá “escribir” el resto del libro, entendiendo que cada diálogo, cada acción, son como las celdas de un cubo de Rubik, y que, al igual que éste, ofrece más de una “solución posible”. Es decir, que estamos delante de un libro con tantas interpretaciones como lectores y, por lo tanto, también se puede decir (y sin ningún lugar a dudas) que estamos delante de un imprescindible.

Ilustración de Sam Keating
En cuanto a la forma, hay que reconocer que no resulta tan impresionante como el fondo; sobreentiendo que, dada la profundidad del mismo, el autor no quería liar más la madeja, adoptando un estilo sencillo y asequible para cualquiera, permitiendo así que toda clase de personas pudieran leer su obra y sacar conclusiones. Para que os hagáis una idea, no exagero si os digo que un niño podría leer La metamorfosis sin problema alguno; evidentemente, no captaría el mensaje que esconde, pero no les resultaría una lectura densa o difícil de entender. Y es quizá por eso por lo que el libro (si bien me parece un clásico muy digno de serlo) no ha terminado de conquistarme. Entiendo que lo importante, es el contenido, y no la manera en la que éste se expone; pero la narración me resultó muy poco personal, ajena incluso. Era como, si en vez de estar leyendo un relato, me estuviese enfrentando al enunciado de problema. Con esto no quiero (es más: es que no me atrevo) a desvirtuar el trabajo de Kafka, pero para un persona como yo, que suele valorar más la forma de contar la historia que la historia en sí, ha sido un detalle que no me ha terminado de cuajar.

Finalmente, me gustaría exponer mi reflexión sobre la obra a todos los curiosos, e invitar a todo el que ya la haya leído a dejarme la suya en los comentarios, ¡estaré encantada de conocerla! Eso sí (y por si algún dramático lo considera spoiler) aviso que expondré hechos sobre la trama para justificar mi punto, así que, si aún no has leído el libro y quieres saber lo más mínimo sobre él, nos despedimos aquí.

Bien, para aquellos que os habéis quedado, comenzaré diciendo que para mí, La metamorfosis critica la mediocridad, el conformismo. Siento que, lo que Kafka nos está diciendo, es que a todo aquel que no acepte el papel que se le ha impuesto, será dado de lado. Alguien que piense por sí mismo, con sus inquietudes y ambiciones, que trate siempre de ir más allá, no será bien acogido, y le tratarán como a un bicho raro. Para entender mi razonamiento, hay que fijarse en el personaje de Gregorio. Él es la única fuente de ingresos de una familia de clase humilde, y es, asimismo, el único que espera ir más allá. Es más, sólo él se plantea el hecho de ayudar a su hermana a labrarse un futuro. Él quiere que vaya al conservatorio, y no buscarle un marido (que es lo que se supone que debería hacer la muchacha). Por otra parte, también es interesante analizar la visita del jefe, que se llega incluso a presentar en casa de Gregorio al ver que este no va a trabajar. Creo que esta escena, nos lanza la idea de que Gregorio, es un trabajador antes que una persona. Un trabajador entre miles, un mero número sin importancia real, cuya única misión (y mayor logro), es hacer dinero. Sin embargo, la parte fuerte de mi hipótesis, se encuentra en el comportamiento de la familia al descubrir el problema de Gregorio.  En vez de enfrentarse a situación que no les gusta, deciden convivir con ella, asumirla, y callar. No mueven ni un dedo para cambiar las cosas, lo cual demuestra una actitud pasiva que prefiere esperar a que los problemas se resuelvan solos en vez de hacer algo para mejorar la situación.


En resumen, La metamorfosis es una obra de lectura obligada que si bien dudo que os encandile por su forma, os dejará más que satisfechos con su contenido.

¿Os llama la atención? ¿O ya lo habéis leído? ¿Cómo lo interpretasteis vosotros?
¡Un besote!


It (ESO), de Stephen King

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It (ESO), de Stephen King
Plaza & Janés
9788401498930
1215 páginas
Resumen: ¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pequeño pueblo norteamericano? ¿Por qué llega cíclicamente el horror a Derry en forma de un payaso siniestro que va sembrando la destrucción a su paso? Esto es lo que se proponen averiguar los protagonistas de esta novela. Tras veintisiete años de tranquilidad y lejanía una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre. -EXTRAÍDO DE GOODREADS-

ADVERTENCIA: RESEÑA MÁS LARGA QUE UN DÍA SIN PAN. MIL PERDONES.

- Flotan. Flotan, Georgie. Y cuando estés aquí abajo conmigo, tú también flotarás.


Llevo semanas, repito, SEMANAS, intentado escribir algo mínimamente coherente sobre este libro, pero soy incapaz de quedar satisfecha con el resultado. Tengo la sensación de que me dejo cosas en el tintero, que no me explico con la suficiente corrección. Los sentimientos que me ha despertado It son de lo más contradictorios, y me cuesta horrores ponerlos en orden. No me malinterpretéis, que el libro me ha gustado cosa mala; de hecho, es la lectura que más he disfrutado en todo lo que llevamos de año, ¡y con mucha diferencia! E incluso, se ha convertido en mi libro preferido de King; pero porque he mandado la objetividad a tomar viento. Si saco a relucir mi vena tocapelotas crítica, llego a la conclusión de que la novela, sin ser mala, hace aguas por muchas partes, especialmente en el final. Pero es que me da lo mismo: It, con todos sus fallos, ha conseguido llegarme al corazoncito, y eso la convierte en algo maravilloso.


Estoy convencida de que todos, habéis oído hablar de este libro o de su correspondiente adaptación; aquellos que crecieron en los noventa, seguro que tuvieron alguna que otra pesadilla con la perturbadora imagen de Tim Curry en el papel del terrorífico Pennywise, icónico personaje del género del horror que fue concebido por la maquiavélica mente de Stephen King en el 86. Pues bien, Pennywise no es el verdadero villano de It; es, tan solo, una de sus tantas caras. La amenaza a la que se enfrentan nuestros protagonistas, es un ser sobrenatural, que posee la capacidad de convertirse en aquello que más te aterra. Lo controla todo, y a todos. Siempre está ahí, acechando, esperando, haciéndose más fuerte. Y en un ciclo de aproximadamente veintiocho años, vuelve a la carga, llevando el terror al pequeño pueblo de Derry. Sin embargo, en 1958, un grupo de muchachos entrometidos, frustraron sus planes, logrando, no sólo herirle, sino asustarle, obligándole a hibernar de forma prematura; pero ese es un error que no planea volver a cometer. Esta vez, no se dejará sorprender. No le vencerán. Ahora, veintisiete años después, cuando todos lo dan muerto, cuando todos se han olvidado de él, ESO decide volver. Ahora, que los niños han crecido. Ahora, que no tiene nada que temer.

Una llamada telefónica, basta para hacerles despertar de la ensoñación en la que han vivido los últimos veintisiete años. Cuando creían tener la vida resuelta, cuando al fin habían alcanzado el éxito y dejado atrás los problemas de la infancia, el simple timbre del teléfono les devuelve a la realidad: ESO ha vuelto. Ante esta tesitura, al autodenominado grupo de los Perdedores, sólo le queda una opción: volver a Derry. Tiempo atrás, cuando creían haber vencido a la bestia, se prometieron que, en el caso de que ésta siguiera con vida y volviera a hacer de las suyas, se reunirían de vuelta para acabar con ella de una vez por todas.

Los Perdedores, dibujados por Mark Englert
A pesar de que he leído varios libros de King, estoy lejos de ser toda una experta en la obra del autor; sin embargo, puedo afirmar que, de los libros que he leído, más de uno es mejor que It. Puede que no sean proyectos con historias especialmente originales o elementos novedosos pero, aún así, funcionan. Novelas como Carrie o Misery, que no nos plantean nada fuera de la norma, están mejor hiladas, no se van tanto por las nubes ni tienen un final tan aterradoramente decepcionante. Pero es que, ni Misery, ni Carrie, ni la mismísima Rabia, tienen a los Perdedores .Tenemos a un grupo de amigos con vidas nada sencillas, que han de enfrentarse a problemas de todo tipo. Muchos son víctimas del acoso escolar y, para algunos, la situación en casa no mejora; pero todas sus preocupaciones, se esfuman una vez que llegan a los Barrens, lugar donde, juntos, juegan durante horas y horas. Bien, no es raro que, tras leer una obra de este autor, quede prendada de sus personajes; los perfila de forma envidiable, dotándolos de carácter y personalidad, y haciéndolos tan reales como la vida misma. Son personajes creíbles, llenos de defectos, y cargados de temores, sueños y esperanzas. Sin embargo, jamás había llegado a identificarme tanto con alguno de sus protagonistas, nunca les había cogido tal cariño. La pandilla de los Perdedores, es inolvidable. Asimismo, es interesante la cantidad de cosas sobre la que nos habla el autor a través de estos personajes; It es una novela que habla sobre la niñez, y la importancia de no dejarla del todo atrás; habla de las preocupaciones de ser adulto que, en ocasiones, son bastante superfluas; habla sobre el olvido y el inevitable paso del tiempo, entre otros muchos temas. Habla de tantas cosas, y lo hace tan bien, que no puedo más que quitarme el sombrero.


Tal vez no existen los buenos y los malos amigos; tal vez sólo hay amigos, gente que nos apoya cuando sufrimos y que nos ayuda a no sentirnos tan solos. Tal vez siempre vale la pena sentir miedo por ellos, y esperanzas, y vivir por ellos.

Hay que destacar que éste, no es un libro para todo el mundo, y no porque sea particularmente aterrador (de eso hablaremos más adelante), sino porque requiere paciencia. No es una novela difícil de entender, ni siquiera resulta complicado leerla; cualquiera que se haya enfrentado a más de una obra de King, es consciente de que su estilo es liviano y sencillo, sin llegar a resultar simplón. No. Lo que ocurre con It, es que es demasiado extensa. DEMASIADO. Es una novela muy bien construida, y eso puede apreciar en cada página; el mimo que pone el autor al describir todos los sucesos relacionados con ESO, la lograda y envidiable psicología de sus personajes o la forma de narrarnos la historia de Derry... Es un libro donde el trabajo se nota, y que, si logra atraparte desde el inicio, no te dejará ni un segundo de descanso; sin embargo, si no terminas de conectar con la novela, no es de extrañar que se te haga pesadaya que se va por las ramas con extrema frecuencia, haciendo que el ritmo se vuelva irregular. Y, aunque me parece una manera bastante original de presentarla, la forma en la que se narra la historia, tampoco sirve de mucha ayuda
ESO y Ben, por Tomás Boersner
La novela está dividida en dos partes: una ambientada en el 58, que se nos muestra en forma de flashbacks, y otra en 1986, cuando el terror vuelve a asolar Derry, y los Perdedores han de reencontrarse. En un principio, esto puede parecer maravilloso y, hasta cierto punto, lo es: conocer a los personajes de pequeños, entender sus miedos e inseguridades de niños, nos ayuda a comprenderlos de adultos. El problema es que, de estas dos partes, la más interesante y la que mejor lograda está, con una diferencia significativa, es la primera, en la que se nos muestra su niñez; la segunda, pese a tener algún que otro detalle curioso, no supo llenarme. También hay que citar, por supuesto, los fragmentos del diario de Mike (uno de los personajes principales), que se van intercalando a lo largo de toda la novela, permitiéndonos, no sólo conocer en más profundidad al entrañable bibliotecario, sino ver los estragos causados en Derry por ESO, desde nada más y nada menos que 1715. Estas entradas suelen contener datos interesantes, aunque, os aviso: no acostumbran a ir al grano

Desde el principio de la reseña, os vengo diciendo que el final, es bastante decepcionante; y sí, es cierto que deja bastante que desear, pero sólo en lo referente a dos aspectos concretos: a) la naturaleza de ESO, ya que es terriblemente predecible y b) el enfrentamiento, del cual me esperaba algo mucho más grande. Es decir, que lo que no me ha convencido, es la conclusión del "problema principal" (por ser descabellada, surrealista y algo facilona), y no el desenlace en sí, es decir, el cómo terminan las cosas para los Perdedores. De hecho, las últimas páginas del libro me dejaron con un nudo en la garganta, y hasta me hicieron soltar alguna que otra lagrimilla. 


- Algunas cosas hay que hacerlas aunque sea peligroso. Es la primera cosa importante que descubrí sin que me la dijese mi madre.

Por último, y dado a que esta es una novela que muchos fans del género tachan de imprescindible, me gustaría dejar clara una cosa: a mí, no me ha quitado el sueño. ¡Ojo! Con esto no quiero decir que no sea una buena novela de horror, o que cualquier persona pueda leerlo. Quizá no haya sentido terror en estado puro, pero sí angustia, y cada dos por tres. Eso sí, la mayoría de sobresaltos que me he llevado, han sido, o bien, por hechos ajenos a ESO (cuando se describían las burradas que la pandilla de abusones llevaba a cabo, por ejemplo) o, en su defecto, por las encarnaciones más "reales" del monstruo, que nos regalan escenas especialmente perturbadoras. Y, hablando de ello: gente con  el estómago sensible, no os acerquéis a este libro ni borrachos. Hay sangre y gore a tutimplén y, como de costumbre, King no escatima en detalles a la hora de describirnos las atrocidades llevadas a cabo por la bestia o los despreciables matones. 




En resumen, y hablando de forma objetiva, It no es una novela perfecta. Le sobran un montón de páginas, se desinfla continuamente y posee uno de los finales más decepcionantes que he leído; pero su brillante historia y sus increíbles personajes, me han robado el corazón por completo. Estoy convencida de que, todo aquel que se anime a darle una oportunidad, quedará prendado de los Perdedores.

¿Os llama la atención? ¿Ya lo habéis leído? Si es así... ¿cuál es vuestro Perdedor preferido? ¿Que opináis del final? ¿Qué encarnación de ESO os acojonó más? ¿Cuál es vuestra novela favorita de King?
¡Muchísimos besetes, y hasta la próxima! 



Resumen | Un medio año cargado de experiencias

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¡Ey! ¿Os acordáis de mí? No, ¿verdad? Supongo que no puedo culparos; he estado bastante desaparecida todo el año estos últimos meses, y es que el 2016 está resultando mucho más ajetreado de lo que me esperaba. Si a esto le sumamos que soy una perezosa empedernida y que este terrible calor me impide pensar con coherencia, tenéis la explicación de por qué no he escrito ni una mísera línea desde principios de mayo. Mis disculpas.

Pero no habéis entrado aquí para leer mis estúpidas justificaciones; habéis entrado aquí para cotillear qué últimas cosas me han mantenido ocupada este trimestre. O por error, quién sabe. En cualquiera de los casos, ya sabéis que os espero en los comentarios, ¡y que si tenéis alguna recomendación (de lo que sea) ésta será bien acogida!

Foto original de Dustin Lee 

Lecturas: ¿algo reseñable?

 Fan art de BrendanCorris
Aunque estos tres meses he leído más bien poco, todo lo que ha caído en mis más, en mayor o menor medida, me ha gustado. Destacando, por supuesto, la magistral It, de Stephen King, la cual ya os adelanto que estará entre las mejores lecturas del año porque ha sido todo un pasote (adoro muchísimo a los Perdedores … menos a Bill, por petardo). Fijaos lo mucho que me ha gustado, que llevo semanas intentando escribir la reseña y no me salen las palabras… ¡a mí, que soy una auténtica bocazas! Eso sí, no me parece un libro para todo el mundo y, aunque es mi preferido del autor, considero que tiene muchísimos fallos, y que no es, ni de lejos, su mejor obra. Sé que suena contradictorio, pero confío en poder explicar todo este embrollo de forma clara en su crítica correspondiente. Deseadme suerte, que la voy a necesitar.

Por otra parte, y después de años y años postergándolo, me animé con el Mundodisco, hincándole el diente a Mort, una novela tan rara, como divertida. He disfrutado un montón con el imaginativo universo de Pratchett y me he reído lo que no está escrito. En resumen: me lo he pasado teta. Todavía no sé qué novela devoraré a continuación, aunque supongo que continuaré con el arco argumental de la muerte. Si alguno de vosotros es fan del autor y tiene alguna recomendación, que me lo haga saber.

Finalizando el apartado literario, me toca hablar de una trilogía que concluyo: la saga de El señor del tiempo, escrita por la inglesa Louise Cooper, de la cual comenté su primera parte hará unos meses. Si os acordáis de mi reseña de El Iniciado, sabréis que, pese a que me gustó, las expectativas me jugaron un muy mala pasada; sin embargo, estas no me han impedido disfrutar del resto de entregas de la serie. Tanto El proscrito, como El Orden y el Caos, sin ser perfectas, me parecen mejores que su predecesora. Han sido unas lecturas muy entretenidas y amenas que, además de divertirme, me han aportado temas interesantes sobre los que reflexionar. Además, me he hecho fan de Keridil, secundario que no tiene nada que envidiarle al personaje principal. Tendréis mi opinión en breves.

Películas & TV: Un desastre desastrosamente desastroso

La cantidad de películas que he visto estos últimos meses, da pena ajena. Y más si tenemos en cuenta que uno de mis propósitos del año nuevo era ver un film a la semana (propósito que ya me dio problemas desde enero... ¡desde enero!); sin embargo, sí que cayó alguno, aunque la mayoría, desgraciadamente, han sido más malos que un dolor o, en su defecto, no me han terminado de apasionar (tal es el caso de Big Hero 6, que no está mal, pero no creo que sea para tanto). La única que sobresale, y con creces, es Still Alice, de la que os hablé hace relativamente poco. Es un drama crudo que no carece de sensibilidad, y que, a diferencias de otras muchas cintas del género, no busca la lágrima fácil. Además, sale Julianne Moore. Ved la puñetera película ya, leñe.

En cuanto a series, la gran sorpresa de este 2016 viene de la mano de Showtime con su alabadísima Shameless. Un amigo mío llevaba años persiguiéndome para que le diera una oportunidad, y entre su insistencia y el contagioso entusiasmo de La coneja de papel, terminé echándole un ojo. ¡Y me encanta! Me ventilé las cuatro primeras temporadas en apenas tres semanas, y eso que yo soy un desastre con este tipo de cosas (y con la vida en general). Estoy a pocos capítulos de terminar la quinta, que me está matando una poquita por dentro. Os animo a que le deis una oportunidad, ¡seguro que las idas y venidas de los Gallagher os entretienen tanto como a mí!


También empecé/continué otras series que tenía pendientes (pero las dejé de lado por Shameless, porque en envicie que pillé fue real). De entre ellas, las que más destaco son Orange is the new black, de la que vi los seis primeros capítulos y a la cual le tengo mucha curiosidad, y la tercera temporada de Penny Dreadful que, según parece, está formando bastante revuelo. Yo me vi los cuatro primeros capítulos, así que poco puedo decir; me gustan las nuevas incorporaciones y, aunque echo de menos el rollo “chupipandi” que se traían en la primera y segunda temporada, la mayoría de las subtramas que se desarrollan (a excepción de la de Ethan, que me parece la menos interesante) me tienen muy intrigada. Espero ponerme al día en breves, y traeros mi opinión lo antes posible.
INTERNESTE: QUE ME QUITEN LO PROCRASTINAO

LIBROS PRESTADOS | Aunque cada vez lo consumo más, Youtube no es una plataforma que me guste especialmente; sin embargo, de vez en cuando (muy de vez en cuando, a mi pesar) me encuentro con canales interesantes que merecen mucho la pena. Tal es el caso de este canal, llevado por una vasca muy agradable, y con una carisma impresionante. Yo por lo menos, quedo atontada escuchándola; de hecho, ella es una de las pocas personas que, al subir vídeos de veinte minutos (o más) me alegra el día. Echadle un ojo, que no tiene desperdicio alguno.

DIBUJOS | Así, sin más. Os explico: últimamente (y debido a este trabajo de Ken Wong) me ha dado bastante por la ilustración, y por el dibujo en general. Tanto es así, que hasta me estoy planteando agarrar yo misma el lápiz, a pesar de que sé que el resultado será, cuanto menos, catastrófico; sin embargo, por el momento me conformo con mirar blogs, sobre el tema o bucear entre las profundidades de Pinterest. Spoiler: en un futuro, es más que probable que haga una entrada mostrándoos mis descubrimientos.

Personal: ¿En qué he andado metida? 


Aunque durante junio el estrés era el pan de cada día, estos tres últimos meses, han sido muy fructíferos a nivel personal, engordando mi álbum de recuerdos con momentos inolvidables, tales como el breve (pero intenso) viaje a Madrid que realicé en abril. En este período de tiempo he aprendido muchas cosas, entre ellas, que tengo muchos más amigos de los que pensaba, que los cambios no siempre son malos, que el cerrar una etapa es tan liberador como trágico o que una patata sería más hábil que yo jugando a las películas. De forma resumida, podríamos decir que aquí sigo, y que no lo hago a regañadientes, lo cual, me pone muy, muy feliz.


¿Habéis leído/visto algo de lo que comento aquí arriba? ¿Os gustó? ¿Qué tenéis planeado hacer estas vacaciones? ¿Hay por ahí alguien que odie el verano tanto como yo?
¡Un fuerte abrazo!


Siempre Alice

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Siempre Alice
Basada en la novela de Lisa Genova
Dirigida y adaptada por Richard Glatzer y Wash Westmoreland
Sinopsis: La doctora Alice Howland es una conocida profesora de neurología de la Universidad de Columbia. Felizmente casada y madre de tres hijos, no da mucha importancia a los pequeños lapsus mentales que padece cada vez con más frecuencia, hasta que debe comenzar a luchar para seguir siendo Alice. -EXTRAÍDA DE LA CARATULA- 
A pesar de que Julianne Moore ganó su primer (y muy merecido) Óscar gracias a esta película, Siempre Alice es una cinta que, en mi opinión, ha pasado muy desapercibida. Y, sinceramente, no entiendo el por qué. Este film es, sin duda, una de las mejores cintas he visto este 2016. Siempre Alice es un drama maduro y bastante durillo, que aborda un tema tan complejo como el alzheimer sin siquiera rozar el terreno de la lágrima fácil. Bien por Glatzer y Westmoreland.

Alice Howland es una lingüista de prestigio, conocida y admirada en todo el mundo. Ha dado múltiples conferencias, escrito varios libros de texto y, actualmente, trabaja como profesora en la Universidad de Columbia. A sus cincuenta años es madre de tres hijos, y está felizmente casada con el hombre al que ama. Todo es fantástico, hasta que los pequeños lapsus mentales a los que no le había dado importancia, se vuelven más frecuentes. Cuando la situación se hace insoportable, Alice decide acudir a un neurólogo; el diagnóstico es determinante, cruel y desgarrador: Alice sufre alzheimer precoz.

Siempre Alice es una película que, si bien desprende sensibilidad y delicadeza, no deja de ser cruda, y tan real como la vida misma. Hasta la fecha, jamás había visto ningún film que hablase sobre el alzheimer precoz, y me ha impactado terriblemente lo bien que lo han retratado. Aunque, por supuesto, esta película no sería lo mismo sin Julianne Moore, que acapara toda nuestra atención desde la primera, hasta la última escena. Decir que está espectacular, es quedarse corto. Podemos ver, a través de ella, el miedo, la rabia y el fuerte sentimiento de impotencia que corroe a Alice, que ve como el tiempo, le arrebata más pronto que tarde todos sus recuerdos. Vemos como se ve obligada a deshacerse de ese trabajo por el que tanto ha luchado, que tanto la llenaba, como su vida se desmorona sin poder hacer nada para evitarlo. También nos muestra la relación con su marido e hijos, y como cada uno de ellos busca la manera más efectiva de lidiar con la enfermedad y, en definitiva, con la pérdida de la auténtica Alice.


En resumidas cuentas, Siempre Alice es una película emotiva y sincera, que aborda el alzheimer desde un punto de vista distinto. Os recomiendo encarecidamente que la veáis, aunque sólo sea para maravillaros con la impecable actuación de Jualinne Moore, que en este filme, resplandece como la estrella que es.

¿La habéis visto? ¿Os llama la atención? ¿Qué otras películas sobre esta enfermedad me recomendáis?
¡Un fuerte abrazo! ¡Espero que empecéis con buen pie la semana!