De cambios y diferencias

No sé si será por el calor, pero es un hecho que a mí el verano me deja medio lela. Yo por lo menos, comienzo esta época del año con muchas ganas y un montón de planes, y termino sin hacer más de la mitad por pura pereza. Sin embargo (y aunque parte de culpa sí que tiene) no he dejado desatendido el blog durante este último mes por mera vagancia; el motivo por el cual no he estado tan activa como de costumbre, es que necesitaba un tiempo para pensar. En estos momentos mi cabeza es un auténtico caos, incluso más de lo normal, así que era preciso hacer una breve pausa y pararme a reflexionar sobre un montón de aspectos. Creo que por fin le he encontrado la utilidad a eso de hacerse preguntas a uno mismo. Aunque sea una utilidad momentánea, te permite sacar conclusiones claras que, si bien no durarán para siempre, te puede ayudar a sentirte mejor durante un lapso de tiempo determinado. Últimamente me hago muchas preguntas y, aunque la gran mayoría de respuestas se me escapan entre los dedos, las que puedo atrapar me resultan prometedoras, cercanas y lívidas. Hace mucho que no tengo algo bajo control y, realmente, es algo que hecho de menos. Mucho. 
Uno de los asuntos a los cuales le he estado dando vueltas durante este mes y, especialmente, durante estas últimas dos semanas, es el blog. De hecho, es el tema menos importante, y sobre el cual puedo echar algo de luz sin especial esfuerzo, así que debía ponerme a solucionarlo cuanto antes. Ya sabéis, hay que empezar poco a poco, ¿no?
Supongo que a todos nos llega un momento en el que, aquello que hacemos por gusto, no nos termina de llenar. Y, cuando ese momento llega, solo tenemos dos opciones: a) dejarlo y buscar un sustituto y b) cambiar su enfoque. Muchas veces, el problema no está en el contenido, sino en el tono, y ese es justo el inconveniente que le veía a Historias de un lugar llamado mundo. Después de meditarlo, he decido que ya era hora de comenzar una etapa distinta que, si bien mantendrá la misma dinámica, cambiará, y bastante, a la hora de llevarse a cabo. Creo que no será un cambio especialmente perceptible para vosotros, pero sí para la chica que está al otro lado de la pantalla, que planea escribir todas y cada una de las entradas de este nuevo proyecto con cariño, mimo y mucha ilusión.
Durante estos dos años y medio, he cambiado mucho, y creo que para bien. Por lo tanto, y aunque solo sea una tontería simbólica, he decido que mi blog, también debería de cambiar. No en balde, este blog se ha convertido en una parte muy importante de mi día a día, y también se merecía madurar y convertirse en un proyecto un poco más ambicioso. Es por eso, que cerramos la etapa de Historias de un lugar llamado mundo, y le damos la bienvenida a Anáfora (a todos esto, os pido sinceras disculpas por el lío que os estaré montando con el cambio de dirección. Os dejo odiarme).
Como veis, el cambio no solo se ha limitado a mi motivación a la hora de escribir o al nombre del blog; he decido darle unos cuantos retoques al diseño y el resultado, me parece de lo más adorable. Es sencillo, limpio y muy intuitivo. No sé a vosotros, pero a mí me gusta bastante. Me quedo, en especial, con la imagen de presentación de la derecha (que os da la bienvenida si pasáis el ratón por encima, por cierto. Sé que es una niñería, pero a mí me parece una monada) o con el menú fijo que, queráis o no, resulta muy útil.

Una vez más, me veo en la obligación de pediros disculpas por las posibles confusiones que pueda traer consigo este cambio de dirección. 
¡Un fuerte beso y hasta la próxima!




6 comentarios:

  1. Qué bello te ha quedado el diseño, me encanta, al igual que el nuevo nombre.
    Mis mejores deseos para ti en este nuevo enfoque!
    Un beso c:

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    1. ¡Muchísimas gracias, Karla! Esperemos que este nuevo proyecto termine de llenarme, ¡y me alegro de que te guste la estética y el nuevo nombre! La verdad es que le estuve dando bastante vueltas al titulito de las narices porque están todos cogidos xD
      Un besazo :3

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  2. ¡Heeeeeeey! No te odio, pero que sepas que cuando entré en tu blog y vi que no estaba me dio un mini infartillo D: Podrías haber avisado, ¡malvada! D': XD Ahora en serio (?), es normal que de vez en cuando haya que darle un agüilla a los proyectos personales y ojalá el cambio sea para bien ^^ A mí me gusta muchísimo el diseño (y la bienvenida me parece a.d.o.r.a.b.l.e ♥) y el nombre ^u^ Pero sobre todo me gusta verte de vuelta, porque siempre es entretenido leerte ~ ♪ Aunque creo que Blogger aún no quiere avisarme de tus actualizaciones en la lista de lectura :'DUu ¡En fin!

    Saludillos ♪

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    1. Será muy, muy cruel, pero lo del infartillo me ha llegado al corazón :'D ¡Eres un auténtico amor! (Y yo una furcia mala por no avisar, sí xD Lo tendré en cuenta para más adelante)
      ¡Un besazo!

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  3. Hola Rode, siento haber tardado tanto en venir a comentarte, pero ya estoy aquí :D
    En primer lugar tengo que decirte que llevaba un tiempo preocupada pensando que habías cerrado el blog y llorando por las esquinas, porque oye, se ha convertido en uno de mis favoritos, y se nota que cuidas muchos tus publicaciones.
    Me parece muy lógico que si notas que tu blog, la temática, el tono, o incluso, tu misma has cambiado, pues te apetezca cambiar. Te comento que tanto el diseño como el iconito de presentación que comentas me encantan, te ha quedado muy bien ^^
    Voy a ponerme a cotillear en serio las nuevas entradas, que tengo trabajo jaja

    En segundo lugar, espero que vaya todo bien, me ha dejado un poco preocupada también el primer párrafo y lo que comentas sobre que le estas dando vueltas a muchos temas series. Espero que si hay algún problema se solucione pronto.

    Un besazo!!!

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    1. Cielo santo, ¡no sabes lo mucho que se te echa de menos! Una extraña tus entradas y su particular humor como no tienes idea D´:
      Eso que dices del blog lo tengo en la patata :3 Siempre es agradable ver que alguien valora el tiempo y esfuerzo que uno pone en aquello que le gusta. En serio, ¡muchísimas gracias!
      En cuanto a lo otro, agradezco tu preocupación, pero no es que tenga ningún problema en concreto. Es decir, no me ha ocurrido ninguna desgracia no nada por el estilo; es solo que no tengo planes para un futuro cercano, o aspiraciones. No sé, me siento perdida, como un pez fuera del agua. Posiblemente sean paranoias mías, y esté exagerando el asunto (como hago siempre, por desgracia) pero qué le voy a hacer. Todos tenemos una mala racha, y espero que la mía termine pronto :3
      Tenerte por aquí es siempre un placer, por cierto. Me encantan estos comentarios tan adorables óuó
      ¡Un abrazo enorme!

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