Aristotle and Dante discover the secrets of the universe - Benjamin Alire Sáenz

Aristotle and Dante discover the secrets of the Universe, de Benjamin Alire Sáenz 
Editorial Simon & Schuster 
978-1-4424-0892-0
359 páginas
Resumen que nos da el libro: Dante sabe nadar. Ari no. Dante es elocuente, y está seguro de sí mismo. Ari tiene dificultades para expresarse y sufre inseguridad. Dante se evade en la poesía y el arte. Ari se pierde pensando en su hermano mayor, quien está en la cárcel. Dante es de piel clara. Los rasgos de Ari son mucho más oscuros. Parece que un chico como Dante, con su perspectiva abierta y única sobre la vida, sería la última persona que rompiera los muros que Ari ha construido alrededor de sí mismo. 
Pero cuando Ari y Dante se conocen, sienten una conexión. Comparten libros, pensamientos, sueños, carcajadas. Ellos se enseñan nuevas palabras, y comienzan a redefinir el mundo del otro. Y descubren que el universo es sitio amplio y difícil. 
Esta es la historia de dos chicos, Ari y Dante, quiénes deben aprender a creer el uno en el otro y en el poder de su amistad para conseguir convertirse en adultos. 
Esa tarde aprendí dos nuevas palabras. "Inescrutable". Y "amigo".

Aristotle and Dante discover the secrets of the Universe es una de esas tantas novelas que se ven perjudicadas por su fama. Uno, tras ver la cantidad de buenas críticas que ha cosechado, se espera que la obra de Sáenz sea la perfección misma, un libro emotivo y enriquecedor, que consiga enamorarnos con muy pocas páginas; pero nada más lejos de la realidad: estamos delante de una novela con muchos fallos, que conviene leer sin muchas expectativas, para que así, logre conquistarnos No olvidemos que  hay que juzgar al libro por lo que es, y no por lo que creíamos que iba a ser; Ari & Dante, lejos de ser lírica pura, es una obra amena y fácilmente disfrutable, que nos habla, de forma simple pero cálida, de la amistad y el descubrimiento personal y que, pese a no considerarla una obra maestra, me ha dejado con un muy buen sabor de boca. 

Aristotle and Dante discover the secrets of the Universe es uno de esos curiosos libros que no tienen una trama definida: nos narra la bella amistad que surge entre Ari y Dante, dos adolescentes de quince años muy diferentes. A lo largo de todo el libro, veremos como nuestros personajes van creciendo, evolucionando y descubriéndose con la ayuda del otro

Al contrario que muchos otros, no tengo nada negativo que destacar en cuanto a la narración. Es cierto que no es el estilo poético que me habían prometido pero, como yo no esperaba encontrarlo, no me he llevado ningún chasco; la prosa de Sáenz no es lírica, ni siquiera delicada: es simple, directa y fácil de seguir. Considero que es la narración adecuada para una historia que plantea mostrarnos la amistad en su forma más pura e inocente. No hace falta ser rebuscados para transmitir un mensaje, y mucho menos, para llegar al lector. Personalmente, recomendaría leer el libro en su idioma original, ya que es un inglés muy asequible con el que rara vez tendréis problemas (si yo pude terminarlo, cualquiera puede). 

Apuesto a que a veces puede se pueden encontrar todos los misterios del universo en la mano de alguien.

Tengo un conflicto severo con los personajes: por lo general, me parece que están muy bien perfilados pero, por otra parte, hay un montón de cosas que no dejan de chirriarme. Entre estas últimas, podríamos citar el hecho de que los adultos, con la excepción del padre de Ari, son prácticamente iguales, o que al principio de la novela, resulta muy complicado imaginarse a Aristotle y Dante como niños de quince años (yo no les echo más de doce). Comenzaremos hablando de Ari ya que, según he leído, es un personaje con el que cuesta bastante empatizar, lo cual comprendo, aunque no me haya pasado lo mismo. Entiendo que, pese a ser creíble, es muy difícil identificarse con Ari, puesto que es una persona tremendamente gris: mientras que la mayoría de la gente tiene sueños, planes de futuro o aficiones, Ari sólo respira. Se limita a ver la vida pasar, sin involucrarse de forma directa en nada, y claro, puede llegar a resultar cansino, y más si lo sumamos a los melodramas típicos de la adolescencia, consiguiendo una mezcla más corrosiva que el ácido sulfúrico. Sin embargo, de alguna manera u otra, terminé cogiéndole un cariño inmenso al muchacho, probablemente, porque yo fui (y seguro que  sigo siendo) igual de dramática, y por mucho menos. También es cierto que su carácter, está justificado: debido a los horrores que vivió su padre en la guerra y a al encarcelación de su hermano, Ari ha crecido en una familia donde, para eliminar los problemas, no se habla de ellos. Es un personaje que conoces poco a poco, que crece, y mucho, en compañía de Dante, el cual, pese a no poseer una evolución tan macada, también me ha agradado. Dante es un muchacho sensible, y muy creativo; lee poesía, dibuja estupendamente, adora la naturaleza y es un nadador fantástico. Pero, y aunque es alguien bastante extrovertido, no tiene ningún amigo verdadero hasta la llegada de Ari, con quien lo compartirá absolutamente todo. Ambos forman un dúo entrañable que, gracias a su bonita y sincera amistad, ha conseguido alegrarme una cuantas tardes. 

Sin embargo, hay algo que en ningún momento ha logrado convencerme, y es su final: la conclusión que se te presenta, pese a esperarla desde el primer capítulo, no tiene explicación alguna. Que sí, que será todo muy bonito, pero no hay ninguna evolución, nada que lo respalde. Se nota que está escrito para contentar al lector y claro, el resultado, termina siendo bastante decepcionante. 

En resumen, Aristotle and Dante discover the secrets of the Universe es una novela sencilla y dulce, que pese a no poseer una prosa especialmente compleja o un final bien hilado, resulta una lectura dulce y amena. Os recomiendo haceros con él en inglés, ¡es muy fácil de leer! 

Benjamin Alire Sáenz es un escritor, novelista y poeta estadounidense cuya obra, ha sido reconocida con un montón de interesantes premios. Entre sus títulos, podemos encontrar: 



¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Tenéis alguna recomendación sencilla para leer en inglés?
¡Un beso y hasta la próxima!

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas - Laura Norton

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de Laura Norton
Editorial Espasa 
384 páginas
Resumen que nos da el libro: Si estás leyendo estas líneas  es que te ha llamado la atención el título. ¿Te gustaría decírselo a alguien? ¿Serías capaz de decírtelo a ti mismo? Y lo más importante: ¿te gustaría mantener durante un buen rato la sonrisa que se te ha quedado en la cara? Pues esta es tu novela.Te podríamos contar con más o menos gracia de qué va la cosa,  para que te hicieras una idea: que si la protagonista, Sara, es muy  maja, que si tiene un trabajo muy interesante (es plumista, ¿a que nunca lo habías oído?), que si es un pelín obsesiva y alérgica a los sobresaltos... Por supuesto, la vida se le complica y se encuentra con que  su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx cuando en la misma semana se meten a vivir con ella su padre deprimido, su hermana rebelde y  su excéntrico prometido y, sobre todo, el novio al que  lleva mucho tiempo sin ver... Pero mejor no te lo contamos porque te gustará  leerlo. Lo único que necesitas saber es que, desde  el título, te garantizamos unas cuantas horas de  descacharrante diversión como hacía tiempo que no disfrutabas.
No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas es de esa clase de lecturas ligeras, que nos ayudan amenizar una agotadora semana, nos mantienen entretenidos durante un domingo o nos sirven como puente entre libros más complejos, pero que no son más que eso: un simple entretenimiento. Sin embargo, y a pesar de que sus personajes están claramente estereotipados o que el argumento cojeé por todas partes, es indudable que las páginas se pasarán solas, y que en todo momento, te mantendrás interesado por saber en qué nuevo embrollo se meterá nuestra protagonista. No se merecerá un Nobel, pero seguro que es el acompañante perfecto para tus viajes de tren

Sara trabaja diseñando hermosos trajes y tocados hechos con plumas de ave. Su padre le alquila una pequeña tienda que tiempo atrás perteneció a su abuela; allí no entra ni el Tato, y difícilmente llega a pagar el alquiler, pero no puede quejarse. Aunque esté más bien tiesa, nuestra protagonista tiene un trabajo que la apasiona, una familia que, por suerte o por desgracia, siempre estará ahí y, más importante aún, una pareja estable. Y es que, si algo le gusta a la plumista, es la estabilidad. Es de esa clase de personas que necesitan tenerlo todo bajo control y que, ante el primer cambio de guión, se vienen abajo. Y, como era de esperar, no hay cambios en el guión, sino que se ha rehecho la obra entera: de la noche a la mañana, se encontrará compartiendo piso con su novio, un vikingo noruego muy majo él, su padre, que está de bajona, su hermana pequeña y el prometido de esta que es, nada más y nada menos que Aaron, su amor de la adolescencia. 

Como comenté hace unas líneas, este tipo de novelas, se devoran en cuestión de horas, gracias a su narración, que no es especialmente compleja, al predominio de diálogos y el hecho de que (y sin saber cómo) consiguen picarte de forma que te resulte imposible soltar el libro hasta haberlo terminado. Da igual lo ridícula que sea la trama, lo absurdos que resulten sus personajes o la manera tan precipitada en la que se desarrolla la acción: terminarás enganchado y cautivado por su frescura, ligereza y chispa. No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas es una obra ideal para echarse unas cuantas risas, debido a su irreverente y gamberro sentido del humor, que en más de una ocasión, ha conseguido sacarme unas cuantas sonrisas. Si es cierto que a veces, da la sensación de que los chascarrillos están un tanto cogidos con pinzas, pero por lo general, es una novela cómica a más no poder. 

Los personajes, aunque simpáticos, no dejan de resultar planos y lineales, además de predecibles (y algo estúpidos en más de una ocasión, Sara la primera); la trama principal, que se desarrolla con un ritmo vertiginoso, se torna cada vez más surrealista con el pasar de las páginas, finalizando en un desenlace tan predecible como ridículo, que difícilmente nos dejará satisfechos. Pero es que el libro no pretende ser bueno: su mayor pretensión, es divertirnos y es, precisamente eso, lo que le hace destacar. Como el principal objetivo del libro es hacernos reír, se servirá de estereotipos, exageraciones y situaciones llevadas al extremo para conseguirlo, aunque no siempre con buenos resultados, dando lugar a una novela muy poco seria y demasiado caricaturizada, que no agradará a todo el mundo. Hay que leer el libro sabiendo exactamente qué te vas a encontrar entre sus páginas, para no llevarse una gran decepción; si buscas seriedad, será mejor que escojas otro título, porque aquí, no encontrarás nada de eso ni por asomo



No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas es una novela entretenida, amena y simpática, cuya mayor pretensión, es hacernos reír. Si quieres una lectura ligera para devorar durante una semana agotadora o en época de exámenes, ¡este es tu libro! 

¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Qué soléis leer en época de exámenes? 
¡Un fuerte beso y hasta la próxima! 

Penny Dreadful (1ªTEMP)

Penny Dreadful 
Creada y escrita por John Logan
Fotografía de Xavi Giménez, Owen McPolin, P.J. Dillon
Música por Abel Korzeniowski
2 temporadas, hasta la fecha (8 capítulos cada una)
Sinopsis: Presenta una Inglaterra victoriana con la presencia de famosas creaciones literarias como Frankenstein, Drácula o Dorian Gray. Un torturado explorador, una vidente con secretos, un pistolero americano y un prometedor cirujano se unen en el Londres victoriano para combatir una amenaza sobrenatural y recuperar a una joven desaparecida. - EXTRAÍDA DE FILMAFFINITY 
La premisa de la que parte la nueva serie de John Logan, no podía ser más simple: Penny Dreadful nos habla de un explorador retirado llamado Malcolm Murray, quien busca desesperadamente a su hija Mina, raptada tiempo atrás por unas siniestras criaturas de oscura naturaleza. Para llevar a cabo tan ardua misión, el viejo aventurero cuenta con la ayuda de Vanessa Ives, una joven clarividente y amiga de la infancia de la desaparecida que, gracias a sus extrañas habilidades, se convierte en un pilar fundamental de la búsqueda. Hasta aquí, cualquiera es consciente de que no está delante de un argumento especialmente elaborado o una trama enrevesada; pero intuye, a su vez que, de llevarla de forma correcta, esta producción de Showtime puede resultar, como mínimo, entretenida. Y es que, si bien Penny Dreadful parte de una historia más sencilla que un lápiz, termina resultando un producto la mar de interesante y original, aportándole un toque de frescura a un género que ya muchos creíamos muerto. ¿Qué cómo lo logra? Sencillo: suple sus carencias argumentales ayudándose de una estética impresionante, una ambientación de escándalo y unos personajes redondos y curiosos a rabiar. Logan no se limita a contarnos los ires y venires de Ives y Murray; nos introduce personajes interesantes y carismáticos, como el americano Ethan Chandler, un pistolero al que contrata nuestro dúo protagonista y que esconde un perturbador secreto; Brona Croft, una prostituta enferma de tuberculosis o Sembene, el sirviente de Sir Malcolm. ¡Pero ahí no acaba la cosa! Logan va mucho más allá y, en vez de limitarse a ofrecernos personajes de su propia cosecha, le da una vuelta de tuerca a los protagonistas de las clásicas novelas góticas. Es así como, en un mismo escenario, podemos encontrarnos a Victor Frankenstein (quien acepta a regañadientes participar en la causa de Ives), Dorian Gray o el profesor Van Hellsing, sin que esto nos resulte chocante debido a lo bien llevada que está esta extraña mezcla de elementos y lo mucho que estos le aportan a la trama principal que, por sí misma, era muy difícil de sostener. 

Ambientada en el Londres del siglo XIX, Penny Dreadful nos regala constantes referencias a sucesos acontecidos durante la época, como el caso de Jack el Destripador; asimismo, la literatura es un indispensable dentro de la producción, y no sólo por sus protagonistas: allá donde mires, encontrarás pequeños guiños y alusiones que harán sonreír a más de uno. De hecho, hasta el nombre de la serie, hace referencia a unos panfletos que se vendían a un penique, y que contenían historias donde la sangre interpretaba el papel más ambicioso. Estas constantes alusiones, sumadas al brillante vestuario y a la impresionante ambientación, consiguen que el espectador concede con la historia en cuestión de segundos

Con la intención de darle más profundidad a los personajes, la serie va desarrollando distintas subtramas, que se entremezclan con la principal de forma magnífica, aportándole grandes dosis de interés. La que tiene más peso durante esta primera temporada y la que más he disfrutado ha sido, sin duda, la relacionada con Frankenstein (viendo lo mucho que me gusta el libro, no era de extrañar); nos presentan a un Victor engreído, solitario y un tanto capullo, que, pese a distar bastante del original de Shelley, resulta un personaje la mar de carismático (además, hay que tener en cuenta que no es una adaptación; si quieres conocer al verdadero Frankenstein, lee el libro); en la otra cara de la moneda, tenemos a la criatura que, tal y como pasa en la novela, es imposible no adorar. Ethan, pese a la evidencia de su secreto (en serio, te lo destripan en la cabecera y todavía se esperan que te sorprendas al final...) también me parece interesante. Es el que aporta algo de estabilidad al grupo, pensando siempre antes de actuar e intentando escoger, en todo momento, la opción correcta. Ir descubriendo las distintas caras de Vanessa Ives, ha supuesto una experiencia la mar de gratificante. Hacía tiempo que no me encontraba ante un personaje tan particular y bien llevado. El capítulo que se centra exclusivamente en ella, es de mis preferidos y es que, es imposible no cogerle cariño a lo largo de la temporada. También vamos conociendo (aunque a un ritmo mucho más lento) a Murray que en un principio me resultó un personaje bastante insípido y seco, pero cuya evolución, no dejo de alabar.  Los secundarios, pese a no estar tan bien construidos (con la excepción de la impresionante Brona), también resultan  agradables menos, y he de decirlo, Dorian Gray. Y no por nada, sino porque su personaje, a pesar de que en teoría es uno de los más relevantes, me parece demasiado plano y lineal. Espero que, de cara a la segunda temporada, se ahonde más en él porque estoy segura de que pueda aportar y aportará mucho juego en los siguientes capítulos. 

En cuanto a las interpretaciones, está claro que, la que más se luce, es la fantástica Eva Green. No la había visto actuar hasta la fecha, y he quedado más que maravillada. Hace una papel increíble, y es capaz de transmitir con total naturalidad los distintos estados en los que nos encontramos a Vanessa a lo largo de la temporada. Rory Kinnear, quien está impresionante dando vida a la torturada creación de Frankenstein, también me ha conquistado con su brillante interpretación llegando a gustarme, casi tanto, como la del propio doctor (¿cómo se las apaña Treadaway para dar tan mal rollo?). Josh Hartnett, como de costumbre, está impecable, al igual que Timothy Dalton. Incluso Reeve Canrey, cuyo personaje no me ha terminado de calar (y al cual me costaba ver en el papel) me ha convencido. Aunque solo sea por ver las interpretaciones, echadle un ojo. ¡Merecen mucho la pena! 

El único fallo relevante que le encuentro a la serie (al margen de su argumento facilón) es el ritmo tan irregular con el que se desarrolla. Hay capítulos que se te pasan volando, y otros tantos que resultarán útiles para combatir el insomnio. Lo peor es que este ritmo tan pausado, hace un gran daño al desenlace de la temporada, que si bien me dejó satisfecha en cuanto a las tramas secundarias, cerró la historia principal de una forma muy brusca y poco creíble


En resumen, Penny Dreadful es una serie altamente recomendable para todos los amantes de la literatura gótica y los cuentos de terror que, gracias a su brillante estética, sus increíbles personajes y sus logradas interpretaciones, consiguen hacerte olvidar sus carencias argumentales y su ritmo irregular. ¡Altamente recomendada! 

¿La habéis visto? ¿Os llama la atención? ¿Os gusta la literatura gótica? 
Un besete.

Las aventuras de Sherlock Holmes - Sir Arthur Conan Doyle

Las aventuras de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle
Editorial DeBolsillo
Autoconclusivo (aunque pertenece a la serie de novelas de Sherlock Holmes)
978-84-9989-711-0
342 páginas
Resumen que nos da el libro: Aquí se dan cita algunos de los cuentos de misterio y crimen más conocidos de Sir Arthur Conan Doyle, tales como «La aventura de la banda de lunares», en el cual las últimas palabras de una mujer y un inexplicable silbido en la noche son las únicas pistas, o «Las cinco pepitas de naranja», donde una carta desvela una conspiración trasatlántica. 

Relatos que componen Las aventuras de Sherlock Holmes

1. Escándalo en Bohemia [LEER]
2. La Liga de los Pelirrojos [LEER]
3. Un caso de identidad [LEER]
4. El misterio de Boscombe Valley [LEER]
5. Las cinco pepitas de naranja [LEER]
6. El hombre del labio torcido [LEER]

7. La aventura del carbunclo azul [LEER]
8. La aventura de la banda de lunares [LEER]
9. La aventura del pulgar del ingeniero [LEER]
10. La aventura del aristócrata solterón [LEER]
11. La aventura de la diadema de berilos [LEER]
12. La aventura de Copper Beeches [LEER]









  
Como Arthur Conan Doyle no tiene copyright y sé que muchos de vosotros todavía no habéis leído nada suyo, me he tomado la libertad de proponeros una selección de relatos (que podéis leer tranquilamente desde Ciudad Seva) para iniciaros en el mundo holmesiano. Personalmente, considero que lo ideal sería leer la obra de Doyle en orden cronológico pero, ante la duda de si nos gustará la narración del autor o no, siempre es recomendable probar con pequeñas dosis antes de lanzarse a devorar novelas más completas como Estudio en escarlata o El sabueso de los Baskerville. Los relatos que están en negrita, son los más adecuados para lectores primerizos, ya que, además de ser entretenidos a rabiar, nos permiten apreciar el amplio despliegue de facultades que posee nuestro detective favorito; los que están en rojo, son mis preferidos de la antología que no recomiendo leer (o al menos, no todos) sin haber degustado con anterioridad otras obras del autor relacionadas con el mismo personaje. 
Me llamo Sherlock Holmes y mi trabajo consiste en saber aquello que los demás ignoran. 


Pese a que pasar unas cuantas horas en compañía de Sherlock Holmes y el simpático doctor John Watson es una idea más que tentadora, no las tenía todas conmigo cuando comencé esta relectura. Si me conocéis un mínimo, sabréis que por norma general, suelo huir despavorida cada vez que se me pone por delante una antología. Y es que, es muy, pero que muy difícil, hallar una recopilación de cuentos que mantenga siempre el mismo nivel ya que, si bien podemos encontrarnos con relatos magníficos y sorprendentes, también nos tocará vérnoslas con narraciones más aburridas y simplonas; esto me provoca unos sentimientos más que confusos, y hace que sea incapaz de disfrutar plenamente del libro en cuestión. Pues bien, tal y como me esperaba, y aunque con esta segunda lectura me ha convencido un poco más, Las aventuras de Sherlock Holmes, no se salva de esta regla y, una vez más, me veo obligada a sostener mi punto de vista que, pese a no ser nada apoyado, defiendo con uñas y dientes: las novelas de Doyle, superan, y con mucho, a la mayoría de sus relatosPersonalmente, y aunque me  lleve un montón de abucheos por ello, no considero que Las aventuras de Sherlock Holmes, sea una lectura imprescindible que todo lector necesite tener en sus estanterías, aunque sí opino que deberíamos prestarle cierta atención a determinados relatos, lo suficientemente atractivos y completos como para darles una oportunidad, aunque sólo sea para tener un primer contacto con el detective más popular de todos los tiempos (Las cinco pepitas de naranja o La aventura de la diadema de berilos, son opciones más que recomendables).

Una particularidad bastante destacable de esta antología es que nos va mostrando pequeñas pinceladas de la personalidad de Holmes, vista desde una perspectiva mucho más profunda y humana. Nos demuestra que el investigador no es una máquina perfecta, que su método puede fallar y que, como todo hijo de vecino, posee emociones y sentimientos. Es apasionante ir descubriendo los distintos rasgos de este excéntrico personaje que, aún y cuando crees conocer por completo, es capaz de sorprenderte

Aunque esta recopilación tiene relatos de todo tipo (desde robos y conspiraciones hasta novias desaparecidas) hay algo que todos, absolutamente todos, tienen en común: una prosa ágil, fácil de seguir y encantadoramente sencilla. Además, y pese a que más de un cuento es bastante predecible e insípido (como Un caso de identidad o La aventura del aristócrata solterón), siempre es interesante leer los razonamientos de Holmes ya que, aunque hayáis adivinado quién es el culpable, seguro que no os habéis apoyado en las mismas teorías que nuestro querido sabueso; no importa el tiempo que hace que leí Estudio en escarlata: la capacidad para hilar la trama que posee Doyle, sigue sorprendiéndome a día de hoy. 

Finalmente y a modo de curiosidad, recalcar que, al estar las historias contadas desde la perspectiva de Watson, (quién actúa como una especie de cronista), no poseen orden  alguno, puesto que el doctor las escribe según se va acordando. Es decir, que puedes estar leyendo una historia situada en marzo de 1888 y, a continuación, enfrascarte el otra ambientada en diciembre del año anterior. En este libro no se nota tanto, pero, de cara a leer El valle del terror (1915), donde mencionan un personaje muy relevante de Las memorias de Sherlock Holmes (1894), os será útil recordarlo. Personalmente, prefiero leer las obras según su orden de publicación pero, si vosotros preferís hacerlo por orden cronológico, os dejo AQUÍ un interesante -y muy completo- artículo, sacado del blog 221B, ¡no tiene desperdicio alguno! 

Tengo desde hace tiempo como máxima que, una vez has eliminado lo posible, lo que queda, aunque improbable, tiene que ser cierto.



Las aventura de Sherlock Holmes es una divertida antología de relatos que, pese a tener unos cuantos cuentos bastante normaluchos, no deja de estar entre mis recomendaciones, en especial, si sois unos amantes de trabajo de Doyle. Eso sí, os aconsejo leer las breves narraciones poco a poco, para que no se os hagan pesadas y podáis disfrutar plenamente de ellas.
Sir Arthur Conan Doyle fue un popular autor escocés que, aunque es principalmente conocido por su fantástico personaje, el detective Sherlock Holmes, también escribió novela histórica y ciencia-ficción, entre otros. Entre sus obras (alejadas del mítico sabueso) tenemos:


¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Os gusta Sherlock Holmes? ¿Habéis leído algo más de Doyle?
¡Un besete!