No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas - Laura Norton

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de Laura Norton
Editorial Espasa 
384 páginas
Resumen que nos da el libro: Si estás leyendo estas líneas  es que te ha llamado la atención el título. ¿Te gustaría decírselo a alguien? ¿Serías capaz de decírtelo a ti mismo? Y lo más importante: ¿te gustaría mantener durante un buen rato la sonrisa que se te ha quedado en la cara? Pues esta es tu novela.Te podríamos contar con más o menos gracia de qué va la cosa,  para que te hicieras una idea: que si la protagonista, Sara, es muy  maja, que si tiene un trabajo muy interesante (es plumista, ¿a que nunca lo habías oído?), que si es un pelín obsesiva y alérgica a los sobresaltos... Por supuesto, la vida se le complica y se encuentra con que  su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx cuando en la misma semana se meten a vivir con ella su padre deprimido, su hermana rebelde y  su excéntrico prometido y, sobre todo, el novio al que  lleva mucho tiempo sin ver... Pero mejor no te lo contamos porque te gustará  leerlo. Lo único que necesitas saber es que, desde  el título, te garantizamos unas cuantas horas de  descacharrante diversión como hacía tiempo que no disfrutabas.
No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas es de esa clase de lecturas ligeras, que nos ayudan amenizar una agotadora semana, nos mantienen entretenidos durante un domingo o nos sirven como puente entre libros más complejos, pero que no son más que eso: un simple entretenimiento. Sin embargo, y a pesar de que sus personajes están claramente estereotipados o que el argumento cojeé por todas partes, es indudable que las páginas se pasarán solas, y que en todo momento, te mantendrás interesado por saber en qué nuevo embrollo se meterá nuestra protagonista. No se merecerá un Nobel, pero seguro que es el acompañante perfecto para tus viajes de tren

Sara trabaja diseñando hermosos trajes y tocados hechos con plumas de ave. Su padre le alquila una pequeña tienda que tiempo atrás perteneció a su abuela; allí no entra ni el Tato, y difícilmente llega a pagar el alquiler, pero no puede quejarse. Aunque esté más bien tiesa, nuestra protagonista tiene un trabajo que la apasiona, una familia que, por suerte o por desgracia, siempre estará ahí y, más importante aún, una pareja estable. Y es que, si algo le gusta a la plumista, es la estabilidad. Es de esa clase de personas que necesitan tenerlo todo bajo control y que, ante el primer cambio de guión, se vienen abajo. Y, como era de esperar, no hay cambios en el guión, sino que se ha rehecho la obra entera: de la noche a la mañana, se encontrará compartiendo piso con su novio, un vikingo noruego muy majo él, su padre, que está de bajona, su hermana pequeña y el prometido de esta que es, nada más y nada menos que Aaron, su amor de la adolescencia. 

Como comenté hace unas líneas, este tipo de novelas, se devoran en cuestión de horas, gracias a su narración, que no es especialmente compleja, al predominio de diálogos y el hecho de que (y sin saber cómo) consiguen picarte de forma que te resulte imposible soltar el libro hasta haberlo terminado. Da igual lo ridícula que sea la trama, lo absurdos que resulten sus personajes o la manera tan precipitada en la que se desarrolla la acción: terminarás enganchado y cautivado por su frescura, ligereza y chispa. No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas es una obra ideal para echarse unas cuantas risas, debido a su irreverente y gamberro sentido del humor, que en más de una ocasión, ha conseguido sacarme unas cuantas sonrisas. Si es cierto que a veces, da la sensación de que los chascarrillos están un tanto cogidos con pinzas, pero por lo general, es una novela cómica a más no poder. 

Los personajes, aunque simpáticos, no dejan de resultar planos y lineales, además de predecibles (y algo estúpidos en más de una ocasión, Sara la primera); la trama principal, que se desarrolla con un ritmo vertiginoso, se torna cada vez más surrealista con el pasar de las páginas, finalizando en un desenlace tan predecible como ridículo, que difícilmente nos dejará satisfechos. Pero es que el libro no pretende ser bueno: su mayor pretensión, es divertirnos y es, precisamente eso, lo que le hace destacar. Como el principal objetivo del libro es hacernos reír, se servirá de estereotipos, exageraciones y situaciones llevadas al extremo para conseguirlo, aunque no siempre con buenos resultados, dando lugar a una novela muy poco seria y demasiado caricaturizada, que no agradará a todo el mundo. Hay que leer el libro sabiendo exactamente qué te vas a encontrar entre sus páginas, para no llevarse una gran decepción; si buscas seriedad, será mejor que escojas otro título, porque aquí, no encontrarás nada de eso ni por asomo



No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas es una novela entretenida, amena y simpática, cuya mayor pretensión, es hacernos reír. Si quieres una lectura ligera para devorar durante una semana agotadora o en época de exámenes, ¡este es tu libro! 

¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Qué soléis leer en época de exámenes? 
¡Un fuerte beso y hasta la próxima! 

5 comentarios:

  1. Hola! Lo tengo súper pendiente ya que es un libro ameno y que se lee rápido y a veces es lo que uno busca cuando se ha quedado estancado en un libro o tiene una crisis lectora así que este es una muy buena opción. Estoy deseando leerlo, un beso!

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  2. Solo por el título tiene pinta de ser una historia divertida, y lo cierto es que no encuentro muchos libros que me hagan reír, así que espero que este me sorprenda en ese aspecto. Me gustan mucho este tipo de lecturas, ligeritas pero adictivas, porque son ideales para pasar un rato entretenido sin pensar mucho, ya que no implican demasiada concentración. Creo que es el tipo de libro perfecto para el verano.

    Un beso!

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  3. ¡Buenas!

    Mira si me gustan tus reseñas que las leo aunque no piense leerme el libro... XD No es mi tipo de libro, me cuesta mucho que las comedias me hagan gracia y soy de las repipis (con amor, compañeros repipis) que piensan que el humor no tiene que estar reñido con la calidad... es que es superior a mí, soy una estirada XD

    Al menos no tiene pretensiones y se queda a la mitad como he visto que otros lectores comentan de otros libros ._. De este paso, pero si por casualidad te topas con alguna comedia para repipis, ya sabes :'D XD

    ¡Saludillos! ♪

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  4. Ahora mismo necesito un libro así, aunque no creo que me anime con No culpes al karma.
    Saludos!

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  5. Le amo muchísimo el título, lo quiero un montón =(

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