Cartas cruzadas - Markus Zusak

Cartas cruzadas, de Markus Zusak 
Editorial de Bolsillo
978-84-9989-964-0
378 páginas 
Resumen que nos da el libroEd Kennedy es un chico cualquiera en un barrio cualquiera de una gran ciudad. Vive en un maltrecho apartamento, se gana la vida conduciendo un taxi, está absolutamente enamorado de su mejor amiga y adora a su perro cafeinómano, Doorman. Su vida, como la de sus amigos, se desenvuelve apacible entre la rutina y la apatía hasta que un día evita el robo de un banco. Sin querer. Y es entonces cuando llega la primera carta.
A partir de ese momento nuestro chico recorrerá la ciudad sembrando el bien y el mal (solo cuando es necesario) hasta que logre responder a la única pregunta que ronda su cabeza desde que su vida cambió por completo: ¿quién demonios está detrás de su misión? 
Esto no tiene nada que ver con las palabras. 
Tiene que ver con las luces y esas pequeñas cosas que son grandes.

Si tuviésemos que definir a Ed Kennedy con una sola palabra, esa sería, sin duda alguna, conformista. Vive en un piso pequeño en compañía de Doorman, un hediondo perro adicto al café. Es taxista menor de edad. Ni tiene estudios, ni aspiraciones, ni planes de futuro. Su madre solo le llama para pedirle favores o ponerle verde, y lo más emocionante que hace, es jugar a las cartas con sus amigos. Ritchie, un vago entrañable; Marvin, un capullo tacaño a más no poder, que posee una admiración ciega hacia su destartalado coche, y Audrey, la siempre dulce y atenta Audrey, de la cual Ed está perdidamente enamorado. Él es consciente de que su día a día es aburrido, e incluso mediocre; mas, no hace nada para cambiar su situación. Sin embargo, la monótona y aburrida vida de Ed, está a punto de cambiar. Tras impedir, casi por accidente, el atraco a un banco, Ed recibe un sobre, cuyo contenido, no puede dejarle más anonado: un as de diamantes con tres direcciones escritas. A partir de ese momento, nuestro joven taxista deberá recorrer las calles de la ciudad, solucionando los distintos problemas que se le irán poniendo por delante; algunos serán sencillos y fáciles de llevar a cabo pero, otros tantos, serán dolorosos, y le pondrán, en más de una ocasión, contra la espada y la pared

El autor de La ladrona de libros ha conseguido, una vez más, impresionarme. Y es que, si algo podemos destacar de Cartas cruzadas, es su genial simpleza, la cual nos demuestra que las frases rimbombantes, los grandes dramas o las tramas complejas, más bien estorban a la hora de querer emocionar al lector. Lo único que necesitas, lo único que te hace falta, es el realismo. Presentar situaciones del día a día, hechos cotidianos; mostrarnos personajes reales, de carne y hueso, personajes que uno pueda imaginarse fácilmente a la vuelta de la esquina, o en la cola del pan. Personalidades con las que poder sentirse identificado, que resulten creíbles, palpables, y situaciones tan sencillas y verosímiles como la vida misma. Una vez que consigas reducir al máximo esa barrera que separa la ficción de la realidad, y sólo entonces, tu historia logrará ganarse el corazón del lector; Zusak no sólo ha estrechado la barrera: Zusak la ha roto, regalándonos un relato dulce, tierno y conmovedor a rabiar, donde el realismo está a la orden del día

Aunque la historia se va cociendo a fuego lento, la narración es ágil, sencilla y fácil de seguir. Es una novela en la que predomina el diálogo, y donde las descripciones, si bien están muy logradas, no son excesivas. Este relato, donde el aburrimiento no tiene lugar, puedes devorarlo tranquilamente en dos tardes, y de hecho, lo más probable es que así sea: sin siquiera darte cuenta, te verás cautivado desde un principio por su mágica sencillez y su envidiable ingenio.  

[...] Cuando mi padre era un héroe y no un ser humano. 

Ed Kennedy dista mucho de ser el típico protagonista; no es un personaje perfecto, comete un montón de errores y tampoco posee nada en especial. Ed, es Ed. Y Ed, es fantástico. Por su cercanía, su calidez. Su sentido del humor, su forma de ver la vida o su manera de actuar. Por su realismo, el gran, inocente y sincero amor que le profesa a Audrey, el cariño que le guarda a Doorman o su sentido del deber. Ed es un personaje humano, plausible. En más de una ocasión me he sentido identificada con él, lo cual tampoco debería de impresionarme; sus reacciones ante las distintas situaciones que se le van presentando, resultan más que verosímiles, porque sabes que tú también harías lo mismo. Es un personaje difícil de olvidar, que nos narra en primera persona, con fuerza, garra y mucha, mucha comicidad, ésta tierna historia. No encariñarse con él, es sencillamente imposible, al igual que no sonreír con alguna de sus ocurrencias o comprender casi al instante el motivo de sus actos. Sin duda alguna, este taxista es uno de los mejores protagonistas con los que me he encontrado este año. 

Lo único que no terminó de convencerme, es el final. No porque todas mis hipótesis sobre quién era el que le enviaba los naipes hubiesen fallado, sino porque me resultó demasiado trillado. Yo me esperaba una resolución lógica y compleja, y la verdad es que no quedé satisfecha en absoluto. De todos modos, reconozco que es un desenlace original, imaginativo y chocante como pocos, que, aunque no me gustase especialmente, no interfirió en mi opinión general sobre la novela y que estoy segura de que, a alguno de vosotros, conseguirá sacaros una sonrisa. 

También me temo que nada finaliza cuando llega el fin

En resumidas cuentas, Cartas cruzadas es una novela que te robará el corazón. Una historia sencilla pero inteligente que, gracias a la brillante voz de su protagonista, cargada de garra, fuerza y comicidad, conseguirá encandilar al lector desde el primer capítulo. Queda más que claro que las obras de Zusak, no tienen desperdicio alguno.
Markus Zusak es un joven autor australiano que saltó a la fama con su conocida novela La ladrona de libros, la cual nos narra, no sin cierta maestría, las peripecias de una niña alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Entre su bibliografía, podemos encontrar los siguientes títulos: 


¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Qué os pareció La ladrona de libros? ¿Habéis leído algo más de Zusak?
¡Un fuerte beso y hasta la próxima! 

Mis cinco últimos (y apasionantes) descubrimientos musicales

Es increíble la cantidad de meses que llevaba sin escribir nada relacionado con la música, ¿no? Y todavía resulta más sorprendente cuando, últimamente, he estado descubriendo una gran cantidad de grupos impresionantes, en todos los sentidos de la palabra. En serio, mis descubrimiento son tan increíbles, que me parecía la más dolorosa de las torturas no compartirlos con vosotros.


En esta ocasión, y como ya viene siendo costumbre, e intentado buscar grupos que quizá no sean tan conocidos pero que, sin duda alguna, merecen ser escuchados. Creo que, a excepción de Belle & Sebastian, del resto sólo os sonarán a unos pocos (o ni eso). Son todos de estilos muy variados, así que creo que habré acertado con alguno. Venga, dejo ya de crear hype y os dejo con la magnífica música. 

1. Eluveitie

El folk-metal es un género que me encanta, tanto por las interesantes letras, con las que uno siempre termina aprendiendo un poco más de mitología, como por la magnífica combinación de instrumentos, la cual logra un sonido tan increíble, como relajante. Eluveitie, es, sin duda alguna, mi grupo preferido del género, tanto por sus magníficas letras, como por su originalidad: muchas de sus canciones, están cantadas en nada más y nada menos que galo antiguo. Por si fuera poco, muchos de sus videoclips me parecen fascinantes; es el claro ejemplo de The Call of the Mountains, una muy bella canción dedicada a los hermosos paisajes de su tierra natal, en la que podemos observar unos paisajes montañosos de infarto. Sin embargo, la canción que yo os recomiendo, es A Rose for Epona, que me parece igual o más fantástica que la anterior, y cuya letra, sumada a la brillante voz de Anna Murphy, consigue ponerme los pelos de punta. 



2. Belle & Sebastian

Belle & Sebastian es mi más reciente obsesión, y es que este grupo escocés, me tiene cautivada, gracias a la magnífica música, sus increíbles voces (Murdoch tiene una voz preciosa a más no poder, que quede bien claro), la cantidad de referencias literarias que podemos encontrar en sus letras o la estética de muchos de sus videoclips. En definitiva, que yo ando muy enamorada de ellos desde que los escuché en el blog Rebotando de una cosa a otra. Como escoger una de mis canciones favoritas iba a ser muy difícil, os dejo la última que se me ha pegado: The Blues Are Still Blue. Si no se te van los pies, no eres persona. 


3. Jennifer Rostock

Continuamos con un grupo alemán llamado Jennifer Rostock, al cual conocí en el viejo blog de Rhaelys. El caso es que, aunque por aquel entonces me gustaba alguna de sus canciones, no terminé de indagar a fondo en su discografía. Hasta la fecha. No creo que sea la mejor banda del género ni mucho menos, pero oye, no suenan nada mal. Además, ella posee una voz increíble, llena de fuerza y canta en alemán, lo que para mí, es siempre un punto a favor (aunque luego tenga que andar buscando la traducción...). Aquí os dejo la primera canción que escuché de ellos, Phantombild.


4. Dropcick Murphys

Nuestra penúltima banda, nos lleva a Boston, donde se formó el grupo Dropcick Murphys, conformados por trabajadores inmigrantes irlandeses. Definir el estilo de este elenco, es complicado. ¿Punk? ¿Rock? ¿Folk irlandés? Sea lo que sea, una cosa es indudable: suenan condenadamente bien y, al igual que Eluveitie, poseen una combinación de sonidos magnífica (¿gaitas, mandolas y guitarras? ¿Dónde hay que firmar?) A continuación, os dejo la que, gracias a su significado, es mi canción preferida del grupo: Rose Tatto, la cual nos habla de aquellas personas a las que, de alguna manera, tenemos tatuadas, y no dejamos que caigan en el olvido. Simplemente brillante. 



5. Röyksopp

Finalizamos nuestro viaje en Noruega, hogar del dúo de electrónica Röyksopp. He de reconocer que este, no es, ni de lejos, uno de mis géneros preferidos; sin embargo, Svein Berge y Torbjørn Brundtlandposee, poseen una frescura y una originalidad que me impide pasarlos por alto. Los conocí gracias al sencillo que grabaron con mi querida Susanne Sundfør, Running to the sea, tema que, por mi parte, queda más que recomendado; mas, la canción que hoy os vengo a compartir, es una colaboración con la vocalista sueca Robyn: Monument, cuyo vídeo me tiene obsesionada. ¿No os parece fantástico?


¿Conocíais alguno? ¿Qué os han parecido? ¿Cuál es vuestro grupo/solista predilecto?
¡Un beso!


Frankenstein o el moderno Prometeo - Mary Shelley

Frankenstein, de Mary Shelley 
Biblioteca El mundo (Colección Millenium)
84-8130-132-9
239 páginas
Resumen que nos da el libro: La eterna pretensión humana de igualarse a Dios y las prácticas científicas de la época victoriana se unieron en la mente del Dr. Victor Frankenstein, la criatura de Mary Shelley, induciéndole a llevar a cabo su experimento: crear un hombre vivo hecho con fragmentos de varios cadáveres. A partir de esta idea, Mary Shelley escribió una obra inmortal, una obra que pretendía, más que provocar el miedo del lector, inducirle a la reflexión. Por un lado, el hombre sabio es castigado cuando pretende alcanzar el conocimiento superior y propagarlo; por otro, la criatura humana surgida del conocimiento prohibido es abandonada por Dios y por los hombres cuando aparece sobre la tierra con una apariencia distinta a la del resto de los mortales. El monstruo creado por Frankenstein es la fealdad, pero también es la imperdonable "diferencia", algo que no se tolera, aunque sólo esconda bondad e inteligencia.


En mis divagaciones consideraba a aquel engendro con el que había afligido a la humanidad, a aquel ser repulsivo al que involuntariamente había concedido el poder de cometer los actos más horrendos, como una encarnación repugnante de mi propia alma, destinada a destrozar aquello que me era más amado.

Frankenstein o el moderno Prometeo y su peculiar pareja protagonista, han pasado a la inmortalidad. Todos conocemos al excéntrico Victor Frankenstein y a su horripilante creación. Sin embargo, ¿sabemos, de verdad, qué se esconde tras esta historia? No olvidemos que la gran mayoría de las adaptaciones de los clásicos, poco o nada tienen que ver con la historia original y que muchos elementos de la misma, se pueden ver fácilmente difuminados e incluso ridiculizados por el séptimo arte. Frankenstein es una novela que abarca un montón de temas y que, lejos de presentarnos un argumento aterrador, capaz de ponernos los pelos de punta, nos sumerge con refinamiento, clase y elegancia, es una historia triste y amarga como pocas, capaz de emocionar al más estoico. La obra de Shelley es una auténtica maravilla de lectura obligatoria y calidad indiscutible, que, por mi parte, queda más que recomendada. 

A pesar de que la obra presenta unos cuantos elementos de horror y ciencia-ficción (géneros de los que se considera un clásico), Shelley le ha aportado un toque muchísimo más sentimental, logrando una novela inteligente, conmovedora y apasionante a más no poder. Incluso, y dejando a un lado lo fantástica que pueda llegar a ser en ocasiones, podemos hasta decir que es realista, por lo bien caracterizados que están sus personajes, o lo creíbles que resultan sus acciones. Por un lado, tenemos a Victor, un joven estudioso e inteligente que, desde muy pequeño, se ha visto interesado por las ciencias. Con el pasar de las páginas, veremos, con una mezcla de horror y fascinación, cómo este personaje, antaño dulce y amable, se ve arrastrado por una ambición sin límites, por una obsesión ciega e insana, que le obliga a aislarse del mundo y dedicarse por entero a una misión tan curiosa como escalofriante. Frankenstein nos habla de cómo el ser humano, puede llegar a corromperse por su propio egoísmo, su presunción sin límites o sus ansías de querer igualarse a Dios. El archiconocido doctor, ha resultado ser un personaje excepcional. La mayor parte del relato está narrado por él, y me ha resultado, simplemente, magnífico. Porque, si bien Victor es un buen hombre, que cuida y mira por los suyos, también es un humano. Y como tal, es egoísta, soberbio y presenta un gran afán por la auto-compasión, detalle que resulta más que verosímil. Es un personaje cargado de matices, luces y sombras el cual, no caerá bien a todos pero cuya fantástica caracterización, es indiscutible.

¿Realmente era el ser humano tan poderoso, tan virtuoso y magnífico, siendo, al mismo tiempo, tan vil y lleno de vicios?

A través de los ojos de la criatura, veremos el lado más oscuro de los humanos. La creación de Victor, que, a pesar de su aterradora apariencia es todo bondad, los adora. Admira su belleza, sus elegantes movimientos y su voz melodiosa; sin embargo, ese fuerte y noble aprecio, pronto se verá convertido en el más grave de los odios. Y es que el ser humano, junto a su irracionalidad y a su miedo por lo desconocido, consiguen transformar a esta dulce criatura, convirtiéndola en un ser cruel e infame, capaz de cometer las más horrendas maldades. Este monstruo, que solo buscaba compañía y afecto, que tenía un montón de amor para repartir, es rechazado por todos, incluso por su propio creador, llenando su corazón de ira y desprecio, lo que le llevará a cometer los más funestos crímenes. Nos muestra lo crueles que podemos llegar a ser, y también, cómo todos, independientemente cómo sea nuestra naturaleza, terminamos corrompiéndonos. Unas cuantas páginas de la obra, están narradas desde la perspectiva de la bestia, y decir que han sido emocionantes, es quedarse corto; la forma en la que Shelley nos describe el gran aprecio que siente la criatura por los hombres, es conmovedora hasta decir basta. No encariñarse de este ser, es imposible.

Sin duda alguna, el aspecto más llamativo de Frankenstein, es la forma en la que, tan complejas reflexiones, son abordadas. A pesar de que la obra se escribió en 1818, la narración, que si bien es descriptiva, no peca de densa o pesada. Es un clásico rápido de leer y entretenido a rabiar que sabe cómo ganarse el corazón del lector con unos pocos párrafos. La narración está cargada de naturalidad, elegancia y sentimiento. Las palabras de Shelley, son a veces crueles; en ocasiones, desgarradoras; de vez en cuando, hermosas; mas, siempre, siempre, emocionantes


¿Cómo puede presumir el hombre de poseer una sensibilidad superior a la de las bestias? 

No me queda más que rogaros encarecidamente que le deis una oportunidad, porque es fantástico. Así de simple. Esta humilde reseña no le hace justicia (vamos, es que ni de lejos): leedlo. Es un pequeño tesoro, que encierra muchísimo más de lo que puede parecer en un principio. No tiene desperdicio alguno. ¡Echadle un ojo, anda!


Frankenstein o el moderno Prometeo, es una obra maestra. Dejad a un lado todo lo que sabéis o, mejor dicho, creéis saber: la novela de Shelley es mucho más profunda de lo que parece a simple vista y, desde luego, sabe cómo ganarse al lector. Narrada de una forma emocionante, llena de sentimiento y personalidad, y manejando magníficamente una trama muy bien hilada, este libro os dejará boquiabiertos. ¡Leedlo!

¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Cuál es vuestro clásico preferido?
¡Un abrazo!

Chatroom (2010)


Chatroom, de Hideo Nakata
Guión de Enda Walsh
Música de Kenji Kawai
Fotografía de Benoît Delhomme
RepartoAaron Johnson, Imogen Poots, Matthew Beard, Hannah Murray, Daniel Kaluuya
Año 2010 
97 minutos 
Sinopsis: Un grupo de adolescentes que navega por la red conoce a William en unos chats de Internet y quedan seducidos por su carisma. Sin embargo, William no es lo que parece. Él es calculador y manipulador, e iniciará un proceso autodestructivo con sus "nuevos amigos"...

Aunque lo tendamos a olvidar con demasiada frecuencia, las apariencias, engañan; y más dentro de esta arma de doble filo que es Internet. Chatroom, película del director japonés Hideo Nakata, al que muchos reconoceréis por el popular filme Ringu, dirigió en 2010 esta particular cinta que, de manera más que efectiva, nos exhibe la cara más oscura y aterradora de la red. En ella, se nos presenta la vida de un grupo de adolescentes con problemas que, con la intención de evadirse de ellos durante un rato, deciden entrar en una sala de chat. Allí, tendrán la desgracia de conocer a William, un joven manipulador e inestable que, gracias a su ingenio y carisma, poco tarda en ganarse su confianza. 

La trama va dando saltos entre la realidad y el mundo virtual, mostrándonos este último de forma muy curiosa y original: la web donde ser reúnen nuestros protagonista, se representa con un enorme edificio lleno de puertas (que hacen referencia a las diferentes salas) y amplios pasillos, donde personas de todo tipo, van de acá para allá. Puede que en realidad esta ambientación no sea nada del otro jueves, pero como nunca había visto nada semejante con anterioridad, se me antojó una película muy novedosa y refrescante dentro de este género, donde, por desgracia, está ya todo inventado. 

Sin embargo, y a pesar de lo imaginativo de los escenarios, la cinta comete el que probablemente sea el mayor error (y el más difícil de evitar, por desgracia) que puede verse en una obra: la presunción. Chatroom no es una idea compleja en exceso pero que, tratada de forma adecuada, podría haber dado muy buenos resultados, y más teniendo en cuenta la cantidad de tramas secundarias que maneja, las cuales, podrían haber dado mucho juego; pero, a pesar de que la historia de cada personaje es interesante, la gran mayoría de ellos están ahí para hacer bulto. Solo llegamos a desarrollar las personalidades de William y Jim (interpretados por Aaron Johnson y Matthew Beard respectivamente) y ni siquiera me han terminado de convencer; el resto de personajes son planos y lineales, además de predecibles a rabiar, restándole a la película gran parte de emoción, ya que sabes qué pasará a continuación. De hecho, la única escena de la película que resulta, a mi juicio, sorprendente, es el desenlace que, aunque me lo veía venir, no me lo imaginé de esa forma, con lo que me cogió algo desprevenida. 

Quizá, el aspecto más atractivo de Chatroom, dejando a un lado su logrado escenario o las actuaciones que, sin ser nada del otro mundo son bastante aceptables (a excepción de Beard, que está fantástico), es el hecho de que resulta casi imposible aburrirse con ella. El ritmo es ágil, frenético y asfixiante, y eso que la película no posee ninguna escena de acción; gracias a las inquietante conversaciones que mantiene William con sus "amigos", el filme consigue mantenerte atento, ¡y de qué manera! Si no os desagradan las películas de terror psicológico y tenéis una tarde aburrida, no perderéis nada echándole un vistazo pero, eso sí, no vayáis con las expectativas muy altas.

Como detalle aparte, comentar que esta película guarda unas cuantas similitudes con Suicide Room, película polaca dirigida por Jan Komasa que, aunque en su momento me gustó bastante, vista ahora con la mente fría, reconozco que no es tan buena; aun así, me parece más recomendable que la de Nakata y, desde luego, más impactante (¡el final, EL FINAL!). Si os llama la atención, no dudéis en darle una oportunidad, pero andamos en las mismas: no os enfrentéis a ella con muchas expectativas.


A pesar de que Chatroom peca de ser pretenciosa en exceso, la elocuente trama, el escenario donde se desarrolla la misma y su ritmo, ágil y frenético, hacen de la película, una cinta adecuada para todos aquellos que quieran pasar una tarde entretenida. No es una obra que recomiende encarecidamente pero, de llamaros la atención, no perderéis nada echándole un vistazo.
   
Chatroom es la decimosexta película dirigida por el japonés Hideo Nakata, cuya cinta más conocida es Ringu, película que, junto con su secuela, nos narra una aterradora historia que gira en torno a una cinta maldita. Entre su extensa filmografía, podemos encontrar:

Poster Kaidan
¿La habéis visto? ¿Os llama la atención? ¿Os gusta Nakata?
¡Un fuerte beso y hasta la próxima! 


La suerte de los ladrones (El mensajero de la oscuridad #1) - Lynn Flewelling


La Suerte de los Ladrones (Nightrunner, #1)La suerte de los ladrones, de Lynn Flewelling
La Factoría de Ideas 
978-84-965257-8-8  
673 páginas 
Resumen que nos da el libro: Cuando el joven Alec de Kerry es encarcelado por un crimen que no cometió, está convencido de que su vida toca a su fin. Pero no ha contado con su compañero de celda. Espía, pícaro, ladrón y noble, Seregil de Rhíminee es muchas cosas… y ninguna de ellas pronosticable. Cuando ofrece a Alec tomarlo como aprendiz, puede que las cosas nunca vuelvan a ser iguales para ambos… Antes de darse cuenta, Alec está viajando por caminos que nunca supo que existieran, en dirección a una guerra que nunca sospechó que se estuviera preparando. Pronto, Seregil y él se ven arrastrados a una siniestra trama que discurre por profundidades que ni siquiera alcanzan a imaginar, y que podría costarles mucho más que la vida si fracasan.


Alec de Kerry es un muchacho de orígenes humildes y bastos modales que, tras la muerte de su padre, decide dedicarse a la caza y vivir una vida tranquila y aislada, sin grandes pretensiones ni sobresalto alguno; o, por lo menos, esa era la idea. Y es que, tras haber sido encarcelado injustamente por un crimen que no cometió y conocer al intrépido e impredecible Seregil de Rhíminee, pícaro locuaz como pocos, su vida dará un giro de 180º. Gracias a la astucia de este sagaz tunante, Alec conseguirá escapar de prisión, pero sus caminos no llegan a separarse: Seregil lo tomará como aprendiz, y le enseñará las características de su particular oficio que, desde luego, no es nada sencillo, y mucho menos cuando a su alrededor, parece estar gestándose una guerra de proporciones épicas.

Si lo que buscas es originalidad, La suerte de los ladrones no es una opción a tener en cuenta; no en balde, cualquiera que haya leído más de un libro de fantasía heroica, se percatará al instante de que la historia que Flewelling nos relata, libre está de novedad alguna. Sin embargo, y a pesar de encontrarnos frente a un más que claro arquetipo del género, la obra de Lynn posee una personalidad única y un estilo magníficamente trabajado, que consigue embelesar al lector en cuestión de segundos. Logra que dejes a un lado las odiosas comparaciones, y que te centres en exclusivo en esta aventura, tan prototípica como intensa, donde la magia, las traiciones y los seres oscuros, son el pan de cada día. Puede que no encuentres novedad entre sus páginas, mas, ten por seguro, que te enfrentarás a horas y horas de diversión asegurada. 

La trama se desenvuelve en un ambiente sólido y bien definido, y se nota a la legua, que está más que trabajado; sin embargo, el fallo más estrepitoso de toda la novela y, a grandes, rasgos, el único realmente importante, es la exposición de este nuevo mundo. A las pocas páginas, Flewelling comienza a atosigarte con datos, datos y más datos, sin siquiera concederte tiempo a procesarlos, e impidiéndote, por tanto, disfrutar de la historia, llevándote a confusión. La información podría haberse condesado de mejor forma a lo largo de las páginas; es muy difícil asimilar todos esos apuntes geográficos e históricos, además de apreciar todo el esfuerzo que hay tras ellos. Es por eso que la primeras páginas del libro, pueden hacerse un tanto cuesta arriba; mas, el ritmo se va haciendo más liviano con el pasar de las páginas, hasta el punto de que te resultará muy difícil despegarte del libro. 


Al margen de estas explicaciones precipitadas, Flewelling ofrece un estilo sumamente agradable. Tenemos una prosa descriptiva sin resultar sobrecargada que, además, se desenvuelve de forma muy fluida a pesar de no poseer un ritmo frenético. Esta historia está narrada sin pausa, pero sin prisas, tomándose el tiempo que sea necesario para describir a la perfección a nuestros protagonistas, así como todos y cada uno de los escenarios que se van sucediendo. A pesar de estas características, la lectura no resulta densa en ningún momento; de hecho, el lector se ve cautivado, casi desde un principio, por la magia y la naturalidad que envuelve al relato, el cual se muestra ameno y entretenido gracias a la dosis adecuada de emocionantes y muy bien logradas escenas de acción. 

En cuanto a los personajes, he de reconocer que tengo sentimientos encontrados y es que, si bien me ha sido imposible no cogerles algo de cariño, estoy convencida de que pueden dar mucho más de sí; y de hecho, me encuentro convencida de que así será de cara a las siguientes entregas. La  autora ha dejado en el aire un montón de subtramas, cada cual más interesante que la anterior, que pueden dar mucho juego en los siguientes tomos,y aportarles más profundidad a nuestros personajes que, si bien resultan bastante típicos, consiguen ganarse un poquito de tu corazón. Considero que absolutamente todos (aunque en especial el dúo protagonista y la temeraria Beka) poseen potencial de sobra; solo es cuestión de exprimirlos un poco más

Finalmente, comentar que, La suerte de los ladrones es, gracias a su sencillez y simpleza, una obra ideal para comenzar con la fantasía épica. El género, a pesar de ser apasionante como pocos, suele echar para atrás a los más inexpertos debido a la gran cantidad de personajes que se manejan en este tipo de historias, o la densidad de las mismas. Así que, como con todo, es recomendable ir poco a poco y, antes de leer a los autores más representativos (que suelen ser, por norma general, los más complejos), comenzar con otros más fáciles y asequibles. Las tramas de Lynn Flewelling, sin llegar a resultar estúpidas, son claras e interesantes, y no presentan dificultad alguna a la hora de leerlas; asimismo, tampoco posee una pluma enrevesado, ni encontramos entre las páginas de esta novela una cantidad arrolladora de personajes. Os recomiendo que le echéis un ojo si sois un poco peces dentro de este mundillo: no tiene desperdicio alguno. 


En resumen, La suerte de los ladrones es una obra que, si bien no aporta nada nuevo dentro de la fantasía épica, consigue mantener al lector interesado gracias al buen desarrollo de la trama, los curiosos personajes y la sencilla y ágil narración de Flewelling. Especialmente recomendable si todavía no has leído nada del género.
La suerte de los ladrones es el primer tomo de una serie de siete libros escritos por la estadounidense Lynn Flewelling. Según tengo entendido, los dos primeros volúmenes giran en torno a la misma trama, mientras que el resto, son historias independientes. Por lo tanto, no os "veréis forzados" a leer los tres mil libros en el caso de que los dos primeros no os terminen de convencer. 

La oscuridad que acecha  (Nightrunner, #2)La luna del traidor (Nightrunner, #3)Shadows Return (Nightrunner, #4)The White Road (Nightrunner, #5)Casket of Souls (Nightrunner, #6)Shards of Time (Nightrunner, #7)

 ¿Os llama la atención? ¿Os gusta la fantasía épica? ¿Cuál es vuestra obra predilecta del género?
¡Un abrazo!

Wrap-up: Julio 2015

Julio, contra todo pronóstico, ha resultado ser un mes muy productivo, aunque me haya pasado más bien poco por estos lares. He leído unos cuantos libros, terminado dos series y avanzado bastante con un proyecto que tengo en mente y que, por el momento, va viento en popa. Esperemos que continúe así. Sin más dilación, os dejo con mi resumen de este mes. ¡Contadme cómo os ha tratado julio a vosotros! Y, si tenéis algunas recomendación que hacerme o algo de lo que os muestro a continuación os llama, ¡ya sabéis qué hacer! 

Cartas cruzadas, de Markus Zusak 4.5/5 

Cartas cruzadas es una obra que se vale de su cautivadora simpleza para crear una historia sencilla, dulce y amena. Zusak nos demuestra que, para transmitir un mensaje, no son necesarias las florituras. Deja las pretensiones a un lado y nos narra con un tono desenfadado, una historia tan bonita, como emotiva, que, sin duda alguna, queda más que recomendada por mi parte. 

Todas las hadas del reino, de Laura Gallego 3/5 

Mi primer acercamiento con Laura Gallego no ha resultado tan satisfactorio como me esperaba; sin embargo, y aunque Todas las hadas del reino sea una obra con un montón de peros, sí es cierto que su lectura es amena y entretenida a rabiar. No me importaría leer algo más de la autora aunque, por el momento, no está entre mis prioridades. 

La suerte de los ladrones, de Lynn Flewelling 3/5 

A pesar de poseer un argumento exento de originalidad, y resultar un más que claro arquetipo de la fantasía heroica, La suerte de los ladrones puede presumir de tener personalidad y carácter. Tenemos una narración fantástica, una ambientación muy bien recreada y unos personajes que, si bien merecen un poco más de desarrollo, han conseguido llamar mi atención. Espero que su segundo tomo termine de convencerme. 

Psicosis, de Robert Bloch 4/5 

Un relato breve, pero intenso. Psicosis es una obra que atrapará del lector desde la primera, hasta la última página, mostrándonos, una vez más, que el horror más espantoso, se encuentra en nosotros mismos. Sólo me queda hacer mención al capítulo final que, si duda alguna, conseguirá ponerle los pelos de punta a más de uno. 

La mente asesina de Andrómeda o El ser mente, de Fredric Brown 3/5 

Si buscáis entretenimiento y os gustan las novelas policíacas, El ser mente, libro escrito por el estadounidense Fredric Brown, es una opción más que recomendable. Es cierto que posee unos cuantos elementos de ciencia-ficción pero, y aunque el criminal en esta ocasión sea un extraterrestre con muy mala idea, se centra, más que nada, en la investigación que espabilado doctor Staunton realizará para descubrir qué se esconde detrás de esa larga cadena de y muertes. 



El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson 4/5 

Un relato encantador que, a través de una narración cuidada pero no por ello densa, nos describe con sutileza la naturaleza humana, recordándonos que no hay negros, ni blancos, sino grises. Una lectura cautivadora que, sin duda alguna, forma parte de mis recomendaciones. ¡Leedlo ya! 

Y no quedó ninguno o Diez negritos, de Agatha Christie 4/5 

No me extraña que esta sea una de las obras más conocidas de Christie: es una novela corta, pero potente, que se gana al lector enfrentándole a un enigma que, con el pasar de las páginas, se vuelve cada vez más complejo. Muy, muy recomendable. 

Bates motel (1ª TEMP) 3.5/5 

Ya os hablé con anterioridad de esta serie, y es que, Bates Motel, aunque posee unos cuantos detalles que no terminan de convencerme, sabe como mantener al espectador en tensión, deseando saber qué sorpresas nos deparará el siguiente capítulo. Es una serie que va de menos a más y que, gracias a las fantásticas actuaciones de su pareja protagonista y la curiosa a la par que perturbadora relación que les une, impedirá que quites tus ojos de la pantalla. 

Hannibal (1ª TEMP) 3/5 

A pesar de sus incoherencias y su ritmo irregular, esta particular serie de la NBC ha sabido cómo ganarme: tramas inteligentes que se desenvuelven de forma envidiable en un escenario tan elegante como sanguinolento. Estoy deseando echarle el ojo a su segunda temporada. Eso sí, menuda puntería que tengo: comienzo a verla y a los pocos días, resulta que la cancelan. Muy guay todo. 

Hannibal: Los orígenes del mal (2007) 2.5/5 

Aunque opino que la única película que de verdad merece la pena de Hannibal Lecter es El silencio de los corderos, servidora le tiene tanto aprecio al personaje que, independientemente de la calidad de la cinta,  se anima a darle una oportunidad si él hace acto de presencia (si me he visto El dragón rojo en más de una ocasión, y eso que es mala  hasta decir basta); es por eso que tenía que darle una oportunidad a Los orígenes del mal, y, aunque sí es cierto que es una cinta muy entretenida e incluso interesante, no ha pasado de eso. Está bien para amenizar la tarde, pero dista mucho de ser un peliculón. Si os llama la atención, os animo a echarle un vistazo, pero eso sí: nos la veías con muy altas expectativas. 

¿Qué tal os ha ido a vosotros julio?
¡Un abrazo!